
Después de una pastela dulce y de rememorar los colores del desierto (el mío fue el Sáhara, pero Namibia bien vale un sueño) me presento en nuestro blog y os recomiendo el último libro que he leído
Para las noches de convalecencia a orillas del Sur.
La peor de las prisiones es la que uno mismo se crea (Fatema Mernisi, Sueños en el umbral)
